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Damià Gallardo: “Si los lectores quieren continuar leyendo ediciones digitales de calidad deben pagarlas”

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Nos sumergimos durante unos minutos en el mundo de los libros con Damià Gallardo, responsable de la tienda Laie CCCB, una librería situada en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, lugar de ebullición de numerosas disciplinas artísticas modernas. Como lector empedernido y adepto a las nuevas tecnologías, el encargado de una de las cadenas de librerías pioneras de Cataluña nos ayuda a reflexionar sobre la situación actual del panorama editorial.

Algunas librerías de Laie están situadas en museos como el Museo Picasso, Caixa Fórum o edificios artísticos como el Park Güell o el Liceo. Esto influye el catálogo de cada librería, que tiene una especialización diferente. ¿Cuáles son las ventajas de este modelo de negocio?

Cada Laie se adapta al público que visita cada edificio. Por ejemplo, en  Laie del Museo Picasso, nuestra intención es satisfacer tanto al erudito que viene a ver una exposición y que quiere una bibliografía actualizada sobre temas concretos de Picasso como la persona que sólo le interesa el artista sin intención de profundizar y que solo quiere llevarse un recuerdo a casa.

El librero Damià Gallardo recibe nuestra visita en su tienda Laie del CCCB

El librero Damià Gallardo recibe nuestra visita en su tienda Laie del CCCB // Aïda Marrugat

 El espíritu de nuestras tiendas consiste en adaptarse a un público determinado, por eso cada Laie es diferente. Cada librería se reinventa constantemente en función de las exposiciones, actividades, y la relación con los clientes.

¿Cómo se produce la selección del catálogo de productos de cada librería de vuestra cadena?

De hecho, la palabra cadena no me gusta porque cada librería Laie tiene su especialidad y hacemos las compras desde cada librería. No hay una central de compras para cada centro, sino que cada librero contacta con sus clientes y sabemos más o menos lo que les puede interesar.

Laie CCCB tiene una especialidad muy determinada que viene condicionada por el lugar donde se aloja, que es el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, y esto hace que haya ciertas secciones enfocadas específicamente en las actividades que se desarrollan, como el cine, urbanismo o pensamiento crítico. El público del CCCB tiene otros intereses y también intentamos cubrirlos, en función de los productos lúcidos y lúdicos, ya que apostamos por el componente lúdico y a la vez el componente crítico.

“Cada librería se reinventa constantemente en función de las exposiciones, actividades, y la relación con los clientes”

Laie nace en 1979, con la apertura de la primera tienda en la calle Pau Claris de Barcelona. ¿Después de tantos años con un negocio estable, fue difícil adaptarse al panorama digital?

Dos cuestiones: Primero, Laie siempre ha sido una librería internacional especializada en Humanidades. Es decir, que desde el principio Laie ya tenía una identidad muy determinada dentro de las librerías de Barcelona, gracias también a la combinación de librería y café-restaurante.

Segundo, Laie ha sido de las primeras empresas en vender libros digitales y crear un catálogo electrónico de la tienda, evolucionando al mismo ritmo que el mercado para no quedarnos atrás.

Ya hemos completado esta adaptación y continuamos al frente en los servicios de venta digital. No es un tema que nos asuste, sino por el que tenemos curiosidad, además que como librería tenemos la obligación de ofrecer nuestros productos en todos los formatos: tapa dura, de bosillo, ediciones especiales…Y el e-book es un formato más.

Actualmente se publican miles de libros y es complicado ofrecerlos todos en el catálogo, aparte de la falta de espacio en las librerías físicas. ¿Esto es un inconveniente grave para que se vendan parte de las obras?

Es imposible que nuestras tiendas tengan todos los libros disponibles, ya que necesitaríamos una librería cien veces más amplia que la de Pau Claris, la más grande de Laie. Nosotros intentamos solucionarlo con oficio y utilizando nuestra larga experiencia en el mundo de la distribución. Si un cliente pide un libro en poco tiempo le puedo decir si este es difícil o fácil de encontrar, y más o menos cuando tardaría en tenerlo.

Por otro lado, nuestra especialización hace que nosotros tengamos ahora mismo lo más relevante de cada una de las materias que son las más representativas. Por ejemplo, una persona que viene a Laie CCCB, se encuentra una selección de libros muy pertinentes que ya está realizada. Por lo tanto, solo necesita dar un vistazo a la sección que le interesa para conocer las tendencias más relevantes del momento. De alguna manera, tampoco hace falta tener todos los libros para ofrecer un gran servicio.

Y no sólo por nuestro trabajo de investigar las novedades, sino también porque los clientes comprando decidan qué libros pasan al fondo. Nosotros actuamos como mediadores, pero son los clientes los que definitivamente acaban diciendo qué puesto ocupan los productos de la librería.

“Los clientes son los que definitivamente acaban diciendo qué lugar ocupan los productos de la librería”

¿Hoy en día se considera importante la figura del librero como el experto literario y artístico que guía a los clientes o este papel se ha perdido?

El librero no tiene que ser experto en literatura, sino en libros. Es decir, en el sentido de saber ofrecer lo que pide el cliente. Yo, evidentemente, hago recomendaciones a clientes y amigos con los que hablo de literatura. El papel de librero como prescriptor es inevitable porque es tu trabajo y, además, si el trabajo te apasiona, cómo es mi caso, todavía más. Pero el trabajo del librero es sobre todo oficio. Es saberte avanzar a los gustos del público y discernir lo que realmente debe permanecer en los estantes.

Por lo tanto, la figura del librero como prescriptor es muy popular y quizás continuará funcionando. Internet ha producido la aparición del librero mediador, que aleja al cliente del ruido informativo de la red y los medios de comunicación, y lo acerca a un espacio ordenado donde detectar los libros más relevantes y las tendencias: la librería.

Los índices de lectura de España se sitúan en un 63% de la población, siete puntos por debajo de la media europea. ¿Esta situación se debe al fenómeno digital o a un cambio de hábitos culturales?

Esto se debe a muchas cuestiones juntas. En primer lugar, la más relevante, es si un libro, como idea, como formato, continuará siendo importante de aquí unos años. Porque estamos viendo en diferentes disciplinas que el libro pasa a un segundo plano a la hora de comunicar descubrimientos, hacer un ensayo o entretener.

Nuestra bloguera y Damià Gallardo durante la entrevista en el patio del CCCB // Aïda Marrugat

Nuestra bloguera y Damià Gallardo durante la entrevista en el patio del CCCB // Aïda Marrugat

Por lo tanto, ahora mismo el libro es muy relevante como vehículo o formato en el campo de la cultura, pero no sabemos lo que pasará dentro de unos años. Puede que en un futuro pase a un segundo plano, pero bueno, mientras haya libros habrá librerías.

 El formato que tendrán los libros, digitales o en papel, es otra    cuestión. No me gusta esta dualidad tecnológica entre los libros digitales y los de papel, en que los primeros se consideran positivos y los segundos negativos. Hay que tener en cuenta que sin la tecnología no existirían determinados tipos de publicaciones o sus materiales serían mucho más caros.

 

El escritor José Saramago dijo: “Hagan lo que hagan el  Internet y la computadora no hay nada en el mundo que pueda sustituir al libro. ¿Por qué? Porque sobre la página de un libro se puede llorar, pero no se puede llorar sobre el disco duro de la computadora”. ¿Cree que la experiencia de la lectura tradicional es preferible a la comodidad de la lectura digital?

Si lloras leyendo un libro lo haces tanto delante de una pantalla del ordenador como de una página de papel. No veo que la pantalla de un ordenador impida sentir estas emociones de la misma forma que en el papel. La dicotomía entre papel y digital me parece absurda. Para mí son dos formatos diferentes de un mismo objeto.

Por lo tanto, esta nostalgia de unos tiempos que aún no han pasado no tiene sentido, porque el libro en papel continúa siendo preferente con una diferencia brutal. La relación con los libros es muy compleja, y limitarlo a una cuestión de formato me parece muy empobrecedor.

“No veo que la pantalla de un ordenador impida sentir estas emociones de la misma forma que en el papel”

Entonces, ¿considera equiparable la experiencia de la lectura en papel a la lectura en pantalla? ¿Qué novedades aporta el e-book?

Evidentemente hay gente que le gusta leer en pantalla y gente que no le gusta. A mí, por ejemplo, me gusta leer en E-book cuando estoy al transporte público, pero en prefiero coger un libro de papel y sentarme a leerlo en la butaca. Pero esto son hábitos de cada persona. Las nuevas generaciones están más acostumbradas a leer en pantalla y, por lo tanto, supongo que el Ebook es un mercado creciente.

También es verdad que las editoriales se dan cuenta cada vez más de que el libro como objeto también tiene que aportar valor. Hay  editoriales que están haciendo un trabajo magnífico que mejora las experiencias de los E-books. El e-book está en sus inicios y tiene que evolucionar mucho más, ya que todavía imita mucho el papel. Debe evolucionar para encontrar su propio camino. El tema de incorporar aplicaciones para enriquecer la lectura es uno, pero deben explorarse más posibilidades.

El gremio de editores acusa a la piratería como la principal culpable de la crisis del sector. ¿Comparte esta opinión?

No necesariamente. A ver, se trata de un problema muy complejo. Es verdad que descargarse un e-book no es tan fácil como un libro pirata. Bajarse un e-book pirata es muy sencillo, pero es probable que su edición sea desastrosa. Hay diferentes niveles de calidad, y puedes encontrar editores que cuidan mucho las ediciones digitales y otros que no. En la mayoría de casos, los libros piratas son simples pdf, hechos deprisa y corriendo y cuya lectura es nefasta. Pero si tú lo necesitas porque estás estudiando una lectura para un examen te dará igual la calidad.

Depende mucho de la mentalidad de cada persona. Hay mucha gente que se compra un e-reader para descargarse libros gratis y así rentabilizar el precio del aparato. Estas personas deben comprender que un e-book no es solo obra del escritor. Este es el que ha escrito el texto, pero un e-book, al igual que un libro tradicional, es el resultado de un trabajo colectivo en el que trabajan diferentes profesionales: corrector, maquetador, traductor, editor, etc. Por lo tanto, hay que hacerles entender que el resultado de este producto requiere un esfuerzo por parte de varias personas y que tiene un coste. Hacer una buena traducción ya cuesta unos 3000 euros.

Entiendo que un e-book debe venderse más barato que un libro en papel, pero debe tener un precio razonable. Si los lectores digitales quieren continuar leyendo ediciones de calidad deben aceptar la retribución necesaria a los creadores.

El e-book está en sus inicios y tiene que evolucionar mucho más, ya que todavía imita mucho el papel. Debe evolucionar para encontrar su propio camino.

En un futuro, ¿el libro en papel y el digital consolidarán su convivencia o seguirán siendo una competencia entre ellos?

La palabra competencia creo que no es la adecuada. En todo caso, evolución. Las cosas están cambiando, hay gente que leerá en digital determinados tipo de libros y otros libros los preferirá en papel. El libro en papel también está evolucionando. El libro como objeto gana valor, y es como pasa ahora con determinados tipo de vinilos, que compras el vinilo y tienes un código de descarga, por ejemplo, para poder tener los dos formatos. Los hábitos de lectura y de compra están evolucionando, la gente prefiere acudir a bibliotecas o pasar documentos digitales por pendrive.

Pero, si volviésemos hipotéticamente a la situación de 2007, quién sabe si estos pendrives continuarían. La gente se gastaría dinero en libros pero en temas quizás de narrativa o libros más espectaculares, de fotografía o de arte.

Hay que tener en cuenta que el mundo del libro de papel tiene muchos formatos y el libro digital está apenas empezando ahora. Está claro que habrá una redefinición del papel y que el libro digital aumentará sus ventas mientras que el libro tradicional las disminuirá.

Pero la relación entre ellos dos en el futuro no depende tanto de esta evolución como del hecho que comentábamos al principio, de si el libro como idea, como formato, seguirá siendo fundamental en la difusión de cultura, entretenimiento y conocimiento. Mientras haya libros habrá librerías y mientras el libro continúe siendo un elemento importante de la cultura, habrá libros en papel y en digital.

Lara López y Aïda Marrugat.

Disfruta de parte de la entrevista en vídeo:

Si quieres saber más sobre la evolución de la lectura tradicional y digital y los temas tratados en la entrevista consulta:

http://www.laie.es/donde-estamos/donde-estamos.php

Leer sin papel, artículo del lingüista y editor José Antonio Millán http://elpais.com/diario/2009/04/09/opinion/1239228013_850215.html

Piratería de libros y contabilidad creativa, artículo del periodista Ernest Alós http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/pirateria-libros-contabilidad-creativa-2296222

GALERÍA

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Irene Lucas: “En el mundo editorial se da más prestigio al editor adulto que al juvenil”

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UNA VISIÓN DEL PANORAMA EDITORIAL DESDE 'PLANETA'

Con la incorporación de las nuevas tecnologías y la posibilidad de adaptar un libro a múltiples formatos,  las funciones de los editores están tomando un nuevo rumbo. Para indagar en ello y en otras cuestiones, como el estado de las ventas de libros o el futuro incierto de la literatura impresa ante la amenaza de la digitalización, hablamos con Irene Lucas, editora responsable del área infantil y juvenil de la editorial Planeta.

Este sello se fundó en Barcelona y lleva trabajando en el sector literario desde 1949, publicando obras de autores españoles y extranjeros dirigidas a un público amplio que busca una lectura de calidad y éxito. Y además,  cada año, la editorial Planeta convoca el Premio Planeta, juntamente con otros otorgamientos de gran relevancia como son el Premio de Novela Fernando Lara, en homenaje al que fuera consejero delegado del  Grupo Planeta, el Premio Azorín que se otorga en Alicante desde 1994 o el Premio de les Lletres Catalanes Ramon Llull concebido desde 1981

Teniendo en cuenta que Planeta tiene más de sesenta años de trayectoria y con un notable reconocimiento, ¿qué características ha de cumplir una narración juvenil para poder ser editada en vuestra editorial?

 Ante todo, lo que tenemos más presente son los valores, ya que hacemos  literatura juvenil y, con lo cual, todavía hay jóvenes que se está formando. Es cierto que intentamos editar obras comerciales y de tendencia, pero siempre predomina la calidad literaria. Nuestra pretensión es que esos géneros de actualidad aporten a la juventud valores ético-morales de siempre y que últimamente se están perdiendo como aprender a trabajar en equipo, tener cierta integridad personal, ayudarse los unos a los otros y ser responsables.

Irene Lucas, editora del àrea infantil y juvenil de la editorial Planeta. // Autoría: Lara López

Irene Lucas, editora del àrea infantil y juvenil de la editorial Planeta. // Autoría: Lara López

Frente al fuerte fenómeno digital que está repercutiendo tanto en grupos editoriales como en la prensa escrita, ¿qué alternativas habéis adoptado para no caer en una disminución de las ventas de libros en papel? ¿Cómo ha afectado el medio tecnológico a su editorial?

 El fenómeno digital referido a la literatura no es fuerte en España. Sí que es verdad que especialmente los países anglosajones tienen un buen nivel de ventas, pero eso muy probablemente se deba a Amazon, dado que se implantó allí mucho antes y, por lo tanto, cuentan con una cultura digital que ya viene de años. En cambio, nosotros carecemos de todo ello, y aunque aquí digitalizamos todo el catálogo y, además, sacamos las novedades aproximadamente al mismo tiempo en papel y en digital, las ventas de libro digital son muy pocas.

 Algo que sí está resultando un factor negativo para la editorial es la piratería. Por lo tanto, siempre que los autores o nosotros mismos encontramos páginas web donde se pueden descargar nuestros libros ilegalmente, se lo comunicamos al departamento jurídico con el que contamos, para que inicie todos los trámites con el fin de cerrar dichas webs.

Cabe destacar además, que en la actualidad, el editor abarca múltiples funciones. Es decir, se tiene que preguntar si el contenido del manuscrito que le llega se puede extrapolar a otros campos como el audiovisual o el digital (Apps, juegos, vídeojuegos…), puesto que los proyectos o novelas que contrata ya son multiplataforma o transmedia. Con lo cual, el concepto de editor es lo que ha cambiado, ya que ahora es más global. No sólo se ha de quedar con el texto, ver si se trata de una buena historia y de un buen autor,  sino que ha de ir más allá de eso.

“Ahora el editor ha de pensar si un manuscrito puede extrapolarse a otros campos como el audiovisual o el digital”

 A partir de su experiencia en la editorial Planeta, ¿cree que en un futuro el libro digital pueda acabar con el impreso?

 Pienso que no, ya que la gente que ama los libros, los ama. En mi caso,  por ejemplo, sólo utilizo mi reader para el trabajo, y si me fuera de vacaciones unos quince días, pues posiblemente también me lo llevaría porque realmente resulta más cómodo que llevarte todo el montón de libros. No obstante, creo que el momento íntimo de estar a solas con un libro en casa, la gente todavía lo atesora y no quiere perderlo.

 Y además, las cubiertas e ilustraciones en el manual digital se pierden, ya que eso es algo exclusivo del libro físico. Así pues, los editores somos conscientes de ello y prestamos más atención en la apariencia del envoltorio. Creamos libros más obsequio, más tipo regalo, para que el lector decida comprar el manual en papel como un objeto y ya no sólo como libro.

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Irene Lucas con la entrevistadora Cristina Gutiérrez.// Autoría: Lara López

 ¿Cuál género dentro de la narrativa juvenil vendéis más y cuál menos?

 Ahora no hay ningún género concreto que se venda especialmente. En este 2013 estamos vendiendo títulos sueltos de distintos géneros. Tenemos autores que funcionan muy bien como Cassandra Clare que tiene Cazadores de sombras, una serie uban fantasy basada en el romance paranormal urbano, que se está comprando bastante. Fantasy siempre funciona, es un valor seguro. No podemos decir que estamos en los niveles tan elevados de venta propios de los tiempos de Harry Potter, pero sí que es verdad que es un género bastante estable. Y respecto al resto de géneros, vamos sacando según la tendencia. En esta misma línea, a pesar de que somos más de venta comercial en librerías, estamos volviendo a difundir novelas realistas, esas que trabajan más el recorrido escolar, ya que ahora se vuelven a poner de moda.

 Luego, a raíz del gran éxito de Los Juegos del Hambre, que tuvo muchísima repercusión en EE.UU, se empezó a publicar un amplio abanico de distopías de autores extranjeros, que comenzamos a comprar para ponerlas en venta. No obstante, a nosotros la venta de distopías no nos ha dado buenos resultados. Y tampoco a otras editoriales, ya que les ha sucedido lo mismo. Por lo tanto, la distopía fue una decepción porque todo el mundo apostaba por ello y no ha ocurrido lo que esperábamos.

 En definitiva, estamos vendiendo varios ejemplares de distintas temáticas, pero nada bate récords espectaculares como Los Juegos del Hambre Crepúsculo en su época. En relación a éste último, a pesar de que se sacaron muchas novelas de romance vampírico, como Crónicas vampíricas, aunque se vendieron bien, no dieron lugar a ventas tan gloriosas.

“Destino es un sello muy comercial, que vende siempre la tendencia, pero sin prescindir nunca de la calidad literaria”

Pasemos de lo general a lo concreto, hablemos sobre dos de los sellos juveniles que contiene Planeta. ¿Qué distingue a las novelas de las ediciones Destino y Noguer, caracterizadas por su especialización en el  género juvenil?

 Destino es un sello muy comercial. No obstante, nunca olvida la inclusión de una buena calidad literaria, porque tenemos autores como Susan Cooper que hizo Los seis signos de la luz, que aquí no tanto, pero en Inglaterra es un clásico. Así como Las Crónicas de Narnia, que también las publicamos nosotros. Pero sí que es verdad que en Destino ponemos especial atención en la tendencia, en ver qué es lo que se lleva y qué es lo que están leyendo los lectores.

 En cambio, Noguer se dedica más a la publicación de pequeñas joyitas.  Empezó como un sello súper literario, de autores con premios de toda la vida; infantiles y juveniles. Y ahora, hemos recuperado ese catálogo, y lo que estamos publicando son sobre todo joyas literarias que creemos que en unos años por el fuerte valor literario que desprenden, acabaran convirtiéndose en clásicos de la literatura. A esta editorial, a diferencia de Destino, no le importa tanto la actualidad de la temática que se trate, es decir, si se lleva ese género o no se lleva. Noguer lo que quiere es cuidar el lector que ya tiene dentro.

Como sabrá el relato erótico  es tendencia literaria desde hace ya unos meses. En relación a ello, la Editorial Destino (Juvenil) ha publicado “París, luna roja”, una narración de rasgos eróticos, pero destinada a un público juvenil… ¿Seguiréis apostando por la novela erótica dedicada a los más jóvenes?

 Seguiremos apostando por los géneros o temas de actualidad porque es lo comercial, siempre y cuando, lo tratemos de manera decente y con cierta calidad literaria.

 París, luna roja está escrito por Blanca Álvarez, que es una gran autora de literatura juvenil, de largo recorrido. De hecho, en las lecturas de recomendación escolar que comentaba anteriormente, ella lleva muchos años escribiendo diferentes libros que están recomendados en centros educativos, ya que es una grande. Entonces, siendo Planeta una editorial muy comercial, que hace lo que está de moda porque es lo que vende, pues en este caso ha sacado literatura erótica juvenil, pero de la mano de una autora reconocida, consolidada y con un talento literario impecable. Es decir, nosotros no haríamos literatura erótica porque está solamente de actualidad, no la haríamos por hacer.

 Por ejemplo, en relación a lo comentado, en este tiempo en que las historias de amor con un punto sexy picante eran tendencia, yo misma leí un manuscrito de una escritora americana que me gustó, ya que trataba bien la temática. O sea, era un relato de amor, pero con rasgos realistas en que se exprimía de forma correcta la sexualidad. Por lo tanto, decidí comprar la serie de dos títulos, pero la editorial americana  me comunicó que le estaban haciendo un editing a la historiaes decir, del texto el editor pidió algunas modificaciones a la autora. Una vez me llega el texto definitivo, que era propio del editing post – Cincuenta sombras de Grey, cuando me lo leí vi que era porno, e incluso se utilizaba un lenguaje soez. Así pues, finalmente no lo publicamos, puesto que a nosotros nos gustó la primera versión que destacaba por el realismo que transmitía, con algo más de pudor y de elegancia.

“Los géneros que estamos vendiendo más son el romance paranormal, el fantasy y la novela realista”

¿Qué novedades literarias ofrece actualmente la editorial Planeta en cuanto a literatura juvenil?

 Este año lo que hemos hecho, como te dije, es sacar un poquito de cada género, ya que no prevalece uno concreto que arrase sobre todos los demás.

Entrevistando a Irene Lucas // Autoría: Lara López

Entrevistando a Irene Lucas en el edificio Planeta. // Autoría: Lara López

 Como novedades, tenemos novelas de género fantasy que siempre se siguen vendiendo. También ponemos a disposición de los lectores historias más realistas. Sobre todo en Noguer, estamos promocionando libros que son para todos los públicos, como es el estilo de El niño del pijama de rayas, por ejemplo, que se conoce como fenómeno crossover. Es decir, son obras que leen tanto los adultos como los más jóvenes. Y además, en cuanto a historias de amor ofrecemos novelas de romance paranormal.

Entre la población hay un pensamiento general de que, en el mundo de los libros, en el sector adulto es donde verdaderamente se hace literatura seria, ya que el resto de sectores (infantil, juvenil) está destinado para personas aún en formación, por lo que se dice que los libros de este tipo no requieren tanta elaboración. ¿Cree usted que generalmente los libros juveniles no tienen tanto prestigio (salvo alguna excepción) como los libros dirigidos a un público adulto?

 Sí es cierto. Es una lástima, pero sí se percibe. De hecho, hay muchos autores juveniles que siempre quieren dar el paso a adulto porque parece que eso es lo serio. Y también sucede a nivel interno, o sea, en las editoriales da la sensación de que el editor juvenil es inferior al editor adulto. Y aunque el área que más factura la editorial Planeta es la de infantil y juvenil, la gente prefiere trabajar en otros sellos editoriales únicamente porque se hace literatura adulta. Por lo tanto, para ser editor juvenil tienes que tener una vocación, ha de gustarte incentivar a los niños en la lectura y formarles, o simplemente, te tiene que agradar la literatura infantil y juvenil.

En conclusión, la literatura juvenil es mucho más compleja de lo que puede aparentar, y a pesar de esta imagen, llega a facturar incluso más que la literatura para adultos, la cual es considerada como superior. La literatura destinada a los jóvenes necesita ser despojada de esa imagen infantil que para nada le corresponde. Además, sabiendo que no son pocos los autores maduros y/o consagrados que se dedican a este tipo de literatura, deberíamos empezar a darle el valor que se merece.

  • Enlaces de interés

Si queréis profundizar más sobre algunos temas tratados en la entrevista, podéis consultar las siguientes páginas web:

 Planeta Junior

 Catálogo de Destino Infantil y Juvenil

 Catálogo de Noguer

 Autores de la editorial Planeta

 Primer capítulo de Cazadores de sombras (I) 

 Primer capítulo de  París, luna roja

 “Crossover: la edad interminable” 

Os dejamos también una parte de la entrevista a Irene Lucas en vídeo:

 

GALERÍA FOTOGRÁFICA

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Autoría: Jennifer Ariza

Jennifer Ariza y Cristina Gutiérrez.

Eulàlia Canal: “La imaginación es lo único que puede hacer avanzar a las personas”

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Eulàlia Canal, nacida en Granollers en 1963, es una reconocida escritora catalana. La imaginación desbordante que tenía desde bien pequeña la ha llevado hasta a lo que es hoy. Actualmente escribe relatos para todos los públicos y no le gusta que etiqueten su literatura. Su objetivo es seguir escribiendo y compaginar este trabajo con el de psicóloga.

Abro la puerta del despacho y encuentro una mujer que ronda los cincuenta años. Está escribiendo algo en su portátil, pero se interrumpe y se gira al escuchar el ruido. Me ve, se levanta y me dice que me acomode, señalándome un sillón. Ella también toma asiento y sonríe de amistosamente. Y empieza la entrevista.

Eulàlia Canal es una persona calmada y responde atentamente a todas mis preguntas. Lleva el arte de escribir en la venas; desde pequeña ha deseado dedicarse a la escritura, y se enternece recordando los buenos momentos que pasaba (y sigue pasando) cuando leía. Explica que su fascinación por las historias, el sonido de las palabras y sobretodo la necesidad de expresarse y entender el mundo la llevó a dedicar su vida a la literatura. Pero empezó escribiendo solo para ella, hasta que cumplió treinta años y decidió dar un cambio radical a su vida.

Buscó todos los poemas que había escrito durante tantos años, los juntó en un recopilatorio y los envió a un premio. La fortuna y el talento quisieron que Canal ganase ese concurso, y entonces la montaña rusa arrancó. Publicó su primer libro, llamado Andana Blanca, a partir de estas poesías que le habían permitido dar el primer paso.

Eulàlia Canal escribiendo su próxima obra / Cristina Gutiérrez

A partir de ahí, “seguí escribiendo, pero esta vez, cuentos“, explica; “mis tres hijos son mi mayor inspiración y también quería hacer algo para ellos”. Desde que eran pequeños, Eulàlia les leía cuentos antes de irse a dormir. Este rato tan íntimo entre madre e hijos y lo que éstos le contaban hicieron que Canal tuviera nuevas ideas e historias que contarle al mundo.

Una vez empezó a publicar sus cuentos, se dio cuenta de que llegaba a más gente; “la poesía es un campo difícil”, dice, en el que muy pocos tienen el valor y las ganas de adentrarse, y prefieren quedarse y acomodarse en el campo de la narrativa. Eulàlia Canal lo sabe: “de mi primer libro de poesía se hicieron quinientas copias, y hoy en día aun quedan algunas en las librerías”. En cambio, tiene varios cuentos publicados que ya van por la séptima edición, con más de 25.000 ejemplares.

“No me gusta clasificar mis libros en géneros o por edad, todos están hechos para todo el mundo”, afirma Canal. De un mismo libro se puede sacar algo que interese a un niño, algo que interese a un adolescente y algo que interese a una persona adulta. Como ella dice, “los libros no tienen edad”.

Canal revela su secreto para escribir, pero es, como ella, muy simple; “escribo siempre sobre aquello que me inquieta o me preocupa. A veces, mis historias empiezan por una pregunta y sus personajes deben lidiar con ella”. Ella misma admite que “normalmente no sé el final de mis historias y eso me gusta, porque me sorprendo al ver hasta dónde me llevan”. Para ello, introduce elementos mágicos e inventos en sus relatos, para crear un mundo de fantasía apto para cualquiera que quiera leerlo y saborear una buena lectura. Esto la ha llevado a pensar siempre que, muchas veces, la imaginación es lo único que puede hacer avanzar a las personas y ayudarlas a salir de la rutina.

 “Los libros no tienen edad”

Hasta ahora se ha mostrado la Eulàlia Canal escritora, pero, ¿y sus otras facetas? ¿Puede llegarse a vivir solamente de la literatura y sacar adelante una familia? Esta vez no es el caso, y por eso, Canal tiene otra profesión. Ella ha escogido centrarse también en el campo de la psicología. “Lo más importante es saber escuchar, y sobretodo saber hacerlo más allá de lo que le explican, encontrando los nudos en las historias y saber deshacerlos, y de esta manera poder ayudar a la gente”, explica Canal. Es por este motivo que Eulàlia decidió trabajar también como psicóloga.

Esta escritora tan imaginativa no se queda aquí y se propone nuevas metas: “me quedan muchas cosas por entender, por descubrir, por explicar, por vivir y eso es lo que me mueve”.

Imagen de Eulàlia Canal leyendo / Cristina Gutiérrez

Finalmente, os dejamos el blog personal de Eulàlia Canal.

Cristina Gutiérrez.

Anna Garcia: “A los jóvenes les sigue encantando la literatura”

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Cada autor tiene un perfil que le hace único, como persona y como artista. La forma de narrar, el tipo de personajes, las diferentes historias, los temas de sus obras, y un largo etcétera. Pero … y los lectores, ¿qué perfil tienen? Como trabajadora de una cooperativa productora y distribuidora de servicios culturales y educativos muy conocida y extendida en Cataluña como es Abacus, Anna Garcia es encargada de la sección de literatura infantil y juvenil y conoce a la perfección los secretos de los adolescentes y los libros pensados y escritos para ellos. En su lugar de trabajo el contacto con los jóvenes que vienen a buscar un nuevo libro que leer es el pan de cada día. Ni un solo segundo en su jornada laboral puede separarse de la literatura.

Entra a la tienda de Abacus Tarragona, situada en C/ Gasòmetre // Aïda Marrugat

Entrada a la tienda de Abacus Tarragona, situada en C/ Gasòmetre // Aïda Marrugat

Anna, que lleva formando parte de Abacus más de un año, sabe lo especial que es trabajar día tras día con la literatura, y con los jóvenes que van en busca de una nueva aventura que vivir a través de la lectura. “Esta cooperativa es una marca catalana con un gran recorrido a sus espaldas que está dedicada en especial a los niños y jóvenes. Cuando acaba el verano y vienen las familias a por los libros del próximo curso, cuando se acerca Sant Jordi y todas las personas buscan el mejor libro que regalar a sus allegados, es muy especial. Pero también encuentro fascinante que un sábado cualquiera venga un chico y me pregunte: ¿el nuevo libro de J. K. Rowling dónde puedo encontrarlo? Esto demuestra que todos los jóvenes, más tiempo o menos, más obras o menos, con papel o por internet, leen. Sigue viniendo mucha gente joven a comprar libros, y a pesar de lo que la gente pueda pensar hoy en día a éstos les sigue encantando la literatura”.

Edición en catalán de Buenos días, princesa!, de Blue Jeans // Aïda Marrugat

Edición en catalán de Buenos días, princesa!, de Blue Jeans // Aïda Marrugat

Por lo que respecta a las preferencias sobre los autores de literatura juvenil, Anna tiene muy clara su respuesta. “En general, los autores internacionales son los que más éxito, en cuánto a ventas, obtienen. La razón es que son autores de reconocimiento mundial y esto les dota de más prestigio, aunque sea algo a priori. Por ejemplo, la saga de Harry Potter, escrita por J.K Rowling sigue siendo una de las más vendidas. Actualmente, con el auge de la literatura fantástica, otros autores internacionales como Deborah Harkness (La sombra de la noche), son los preferidos por los jóvenes. En cuanto a autores españoles, Laura Gallego (El libro de los portales) tiene a muchos chicos y chicas enganchados a sus novelas. Otro autor que está cosechando mucho éxito es Albert Espinosa (El món groc), gracias al boom Polseres Vermelles, y sus novelas son muy pedidas. Los autores nacionales, a pesar de todo, no se quedan atrás, saben bien como marcar su territorio”.

El libro de Laura Gallego, destacado en la librería. // Aïda Marrugat

El libro de Laura Gallego, destacado en la librería. // Aïda Marrugat

En la adolescencia, parece ser, hay un estereotipo muy claro sobre los gustos de lectura entre chicos y chicas. En esta etapa vital las diferencias entre los sexos son gigantes, así lo piensan padres, hermanos, abuelos y hasta los mismos protagonistas, los adolescentes. Se dice que las chicas son más maduras y los chicos aún no han acabado de crecer. ¿Qué piensa Anna de los diferentes gustos entre chicos y chicas, es cierto que las chicas prefieren el romanticismo mientras los chicos pertenecen al clan fantástico? “Es totalmente cierto… las chicas prefieren leer historias de amor, como los libros de Federico Moccia o Blue Jeans. Las chicas buscan en estas historias de amor a su príncipe azul, al novio perfecto, buscan tener una bella historia romántica. Mientras que los chicos se decantan por las sagas de libros de ciencia-ficción, llenas de aventuras, con héroes como protagonistas. Este estereotipo es cierto pero no sólo depende de la etapa, sino también, creo, influye la persona. Habrá chicas adolescentes que prefieran Los Juegos del Hambre a Buenos días, princesa y chicos a los que no les guste leer libros de ciencia-ficción. Pero en general, se cumple la norma”.

Las chicas prefieren leer historias de amor mientras que los chicos se decantan por las sagas de libros de ciencia-ficción.

Añade, que el secreto de la literatura juvenil, son las sagas. “Una persona de entre los 11 y los 19 años, un adolescente, es una persona muy pasional y sentimental, experimenta diversos y diferentes sentimientos mezclados que no sabe cómo expresar o cómo mostrar, pero siempre tiene a flor de piel. En un libro se ven reflejados, identificados, y se meten en la historia. Puede ser el protagonista o las relaciones que éste tiene lo que les engancha. Y necesitan más, y más. Y los autores lo saben, porque parece que es lo que los jóvenes piden”.

Durante la adolescencia, en el ámbito educativo, la literatura está presente en las clases de lengua y es un factor de gran importancia. En el instituto, cada curso, hay una serie de lecturas obligatorias. Al año, pero, ¿solo leen los libros  mandados por sus profesores? “Los chicos y chicas leen tanto lo que les manda el colegio o instituto como los libros que ellos eligen. Muchas veces, lo que pasa cuando vienen a Abacus a por un libro que deben leer para hacer un trabajo, acaban comprando otro del que habían escuchado hablar, les habían recomendado o simplemente, les ha llamado la atención”.

Libros colocados en la mesa de la sección de Literatura juvenil // Aïda Marrugat

Libros colocados en la mesa de la sección de Literatura juvenil // Aïda Marrugat

Cuando algún cliente le pregunta a Anna qué tipo de libro juvenil el más adecuado para regalar, la encargada nos recomienda “Los libros adaptados o transformados en películas. La pasada Navidad, por ejemplo, les recomendé a muchas familias que me preguntaron, La vida de Pi ya que coincidía con la proyección de la película y sus nominaciones al Oscar. Otro ejemplo de libros que se suelen regalar son libros relacionados con personas consideradas estrellas, es decir, personajes famosos de la televisión y del mundo del deporte. Aunque este tipo de literatura sea menos elaborada, tiene un punto a favor añadido, que es que tratan de una persona o personajes de los cuales los chicos y chicas oyen hablar cada día, conocen en profundidad y del cual o de los cuales son seguidores. A cualquier adolescente le gusta conocer a fondo a su ídolo, sea un cantante o un jugador del Barcelona”.

Aïda Marrugat

Laia Soler: “Los días que nos separan tiene mucho de mí”

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Laia Soler, nacida en Lleida en 1991, es estudiante de Periodismo y administradora del blog “Alas de papel”, y acaba de publicar su primera novela: Los días que nos separan.

La trama de su obra, aunque tiene otros elementos, está marcada principalmente por el amor. Y es que la autora nos cuenta: “Las historias que más huella me dejan son las de amor, además de ser un género literario que me gusta mucho leer. Con lo cual, me propuse hacer un relato de amor, con toques históricos también, pero por encima de todo, puramente romántico”.

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Laia Soler en los exteriores de la UAB donde estudia Periodismo. / Jennifer Ariza

Laia Soler con su novela logra despertar todas nuestras emociones, incluso aquellas que permanecen en lo más profundo de nuestro ser. La magia, la pasión, la tristeza, la ilusión… esta narración tiene la capacidad de transmitir todos esos sentimientos e incluso más.

Pero, ¿de dónde sacó nuestra escritora la inspiración para construir esa historia? “Pues la primera idea me vino al ver una noticia de un árbol que cumplía 400 años de vida y empecé a pensar: si un árbol pudiera hablar la de cosas que habría vivido para contar, cuántas historias de amor habría presenciado… Otra idea se me ocurrió leyendo la noticia de un niño que le contaba a su madre que extrañaba la vida que él mismo había experimentado en otro lugar, con otra familia. No obstante, su madre no le creyó, hasta que se comprobó que todas las vivencias que su hijo explicaba, eran reales, pero acontecidas en el pasado. Fue un cúmulo de ideas lo que me llevó a pensar en relatar una historia de amor que se extiende en el tiempo, a través de vidas pasadas… y salió esto”.

 Y en cuanto al origen del título de la novela, nos confiesa que  “proviene de la canción Qué va a ser de mí de Ismael Serrano, y más concretamente, se me ocurrió escuchando el verso: “Contaré los días, las calles que nos separan…”

Adentrémonos ahora en los personajes de su libro. Abril, la protagonista, cada vez que se queda dormida sueña con un desconocido con el que se cruzó en la biblioteca, que en sus sueños es Víctor, un burgués de la Barcelona de 1914, mientras que ella es Marina, una obrera que vive en el mismo edificio que Víctor. Los días que nos separan goza de esa combinación espacio-temporal tan excepcional que la distingue de otros relatos. Por un lado, experimentamos el presente de Abril y, por el otro, presenciamos el amor entre Víctor y Marina en el pasado.

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Imagen de la autora de “Los días que nos separan” / Jennifer Ariza

Laia Soler destaca lo distintas que son las protagonistas y confiesa con quién de ellas se identifica más: “Abril es muy soñadora, obedece a su corazón por encima de toda lógica y razón. En cambio, Marina es muy responsable, en todo momento tiene en mente sus obligaciones. Quizás me identifique más con Abril porque me iba metiendo más en su piel y en lo que le iba sucediendo…más que nada por el proceso de escritura”. No obstante, la escritora leridana asegura que no se identifica 100% con un único personaje: “Creo que todos los personajes tienen algo mío, ya que le he puesto mucho de mí y no es algo que solamente yo perciba, pues la gente que me conoce también lo ha notado”.

Como ella misma ha dicho, su libro tiene muchas pinceladas personales, y un claro ejemplo de ello que no podemos obviar es la significativa aparición de Peter Pan. Este clásico siempre ha marcado a Laia, defensora nata de mantener a nuestro niño interior aunque vayamos creciendo. “Me fui enamorando de sus frases tan preciosas, de la fantasía que desprende, del niño que no quiere crecer…”.

  “Ser escritora, dedicarme al periodismo y viajar son mis principales sueños”

Habiendo escrito una historia tan repleta de fantasía y rasgos mágicos, donde el mundo onírico tiene un lugar primordial, le preguntamos a la autora cuáles son sus deseos por cumplir. “Mi principal sueño es ser escritora, algo que publicando Los días que nos separan, he comenzado a cumplir. También quiero dedicarme al periodismo, y viajar. Si me dieran un billete de avión para dar la vuelta al mundo, lo cogería sin pensar”.

Cabe destacar que esta joven ha escrito tres novelas más antes de Los días que nos separan. Aunque ésta, es la primera que pública, y por la que se le ha otorgado el Premio Literario La Caixa/Plataforma de novela juvenil. “Lo recibí con mucha emoción. Entre lágrimas llamé a mi mejor amiga y se lo confesé a viva voz, ya que fui compartiendo el relato con ella y ambas lo vimos crecer. Después ya se lo conté a mis padres”.

Laia Soler, por último, nos habla también de sus proyectos.”Estoy preparando una novela que se desarrollará en Islandia, ya tengo en mente, más o menos, las ideas que quiero plasmar”.

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Os dejamos el primer capítulo de Los días que nos separan. 

Jennifer Ariza.

Imma Monsó: “Cuando escribo intento explorar la parte más extrema del individuo”

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Imma Monsó, nacida el año 1959 en Lleida, es una de las escritoras catalanas más prestigiosas nacional e internacionalmente, con una obra muy personal y realista de largo recorrido. Licenciada en Filología Francesa y profesora de francés en el I.E.S Duc de Montblanc (Rubí) desde hace más de una década, Monsó compagina este trabajo con su carrera literaria.

Retrato de Imma Monsó / LARA LÓPEZ

Francia es una de las ambientaciones recurrentes a sus historias. En la intimidad de su casa de Sant Cugat, confiesa que su vínculo con el país galo va más allá de su formación: “Es verdad que desde pequeña tengo un vínculo especial con este país, entre otras cosas porque de pequeña tuve un profesor de francés que me marcó muchísimo. Era un activista bastante conocido en Lleida, exiliado durante la posguerra en Francia, de donde volvió a los años 70. También ha influido que mi padre, quién murió cuando yo era pequeña, leía muchos autores franceses. A finales del franquismo, Francia era el máximo referente cultural, ideológico y de futuro para los catalanes”.

La autora recientemente ha participado en el Salon du Livre de Paris, feria internacional donde Barcelona ha sido la ciudad invitada de este año. 24 escritores catalanes han promocionado sus libros ante el público francés, entre ellos la ganadora del Premio Ramón Llull 2012: “Esta oportunidad me ha servido para que se tradujeran mis libros al francés por primera vez, cosa que me ha hecho especial ilusión. Allí he tenido una acogida muy gratificante. La relación con los lectores franceses es más fluida, ya que tienen una devoción por las ideas y el pensamiento que he echado de menos en otros países”.

Y es que en sus escritos prevalecen las reflexiones mentales de los personajes frente a la acción de la trama: “La novela es un instrumento privilegiado para analizar la personalidad y el interior del individuo. Cualquier otro instrumento, por ejemplo el cine, no nos permite tanta introspección ni profundizar en qué hay detrás de las palabras. Todo lo ‘no dicho’, aquello que no se dice por prudencia, aquello que en las familias acecha como una sombra pero nunca se llega a verbalizar, de esto se encargan de explicarlo las novelas”.

Su último libro, ‘La mujer veloz’, narra el día a día de Agnès Bach, una mujer obsesionada con hacer las cosas en el menor tiempo posible. “Las personas tenemos más manías de las que nosotros pensamos, y en estos límites hay aspectos de la personalidad muy interesantes para explorar que nos pasan desapercibidos”. La autora afirma que los personajes de ficción reflejan partes de su personalidad y manías: “Me gusta identificarme con los personajes, ponerme en su piel. Si no me parezco antes, me parezco después. Cómo hacen los actores con los personajes que interpretan, vivo las emociones y manías de aquella persona”.

“Me gusta identificarme con los personajes, ponerme en su piel. Si no me parezco antes, me parezco después”

Imma Monsó

Imma Monsó en el salón de su casa en Sant Cugat / LARA LÓPEZ

Monsó defiende con vehemencia la tarea de introspección propia de los escritores: “Cuando escribo intento explorar la parte más extrema del individuo, porque creo que es donde más nos podemos reconocer y donde se ven los límites de la personalidad. En los límites de la personalidad hay mucha verdad”.

Además de su trabajo de introspección, la psicología es un tema muy presente a sus novelas. Varios personajes como Agnès, en la ‘Mujer Veloz’ o Glenda en ‘Como unas vacaciones’ son psiquiatras. Monsó reconoce su interés especial por esta disciplina: “De entrada, mi mejor amiga es psiquiatra. La conozco desde los quince años y hablamos a menudo. Siempre tenemos la impresión de que tenemos trabajos complementarios: ella hace un seguimiento de los pacientes de forma apasionada, tratándolos como personajes, mientras que yo a los personajes los trato como pacientes. Además, he leído bastante sobre psiquiatría y de medicina, ya que estas disciplinas me han gustado desde siempre”.

En cuanto a su carrera literaria, ella no la incluye dentro de sus ocupaciones laborales: “Tampoco me planteo la escritura como un trabajo o una carrera, sino como una vocación. Cuando tengo tiempo para desarrollar un tema me dedico a ello plenamente”

Después de 11 libros publicados y una trayectoria prolífica, Imma Monsó todavía guarda temas para explorar, pero se lo toma con calma: “Ideas sí que tengo, la cuestión es tener ganas, tiempo, depende también de tu vida personal…Cuando estás ocupada con el trabajo y otros asuntos familiares no te puedes concentrar mucho en este sentido. Lo ideal para escribir es tener en una temporada de descanso, para que las ideas fluyan y tengas tiempo para obsesionarte con nuevas historias”.

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Si quieres escuchar toda la entrevista, mira este vídeo:

Lara López.